Gases de Efecto Invernadero y su impacto  

 

El sistema climático de la Tierra, en el cual se integran la atmósfera, la hidrosfera (océanos, lagos, ríos), la criosfera (glaciares y campos de hielo) y la biosfera (terrestre y marítima) ha experimentado cambios significativos desde la era pre-industrial, tanto a nivel global como regional. Algunos de estos cambios son atribuibles, al menos en forma parcial, a actividades humanas.

 

 

GASES DE EFECTO INVERNADERO Y SU IMPACTO

El clima de la Tierra está condicionado por la presencia de gases naturales de efecto invernadero, que absorben parcialmente la emisión de radiación infrarroja que emite la superficie, re-emitiendo radiación del mismo tipo (infrarroja), tanto al espacio exterior como hacia la superficie. Estos gases, entre los cuales están el dióxido de carbono (CO2), el vapor de agua y el ozono (O3), regulan la temperatura del planeta, contribuyendo que a nivel del mar ésta sea considerablemente mayor que la que se observaría si la atmósfera no tuviera estos componentes. El efecto invernadero ha estado siempre presente y su presencia ha permitido el desarrollo de la vida en el planeta. Lo que está en juego por acción del hombre es su intensificación. Para una descripción más completa de este fenómeno ver Estructura y Composición de la Atmósfera en la sección Temas.

La actividad del hombre, principalmente la actividad industrial, ha producido una significativa emisión a la atmósfera de gases de efecto invernadero, que no estaban presentes en la era pre-industrial. Su capacidad de influir sobre el clima global se explica por la larga vida media de muchos de ellos, que a pesar de una emisión localizada ,terminan distribuyéndose en toda la atmósfera.